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Desapego Radical al Resultado

¿Quién desea cambiar el mundo?

¿Quién desea un mundo transformado?

¿Quién desea un mundo en paz?

Tal vez eres tú uno de aquellos que levantará su mano diciendo: ¡YO!

Ok, está bien eso y si sale con sincero entusiasmo, mejor.  Sin embargo, y sin ánimo a desanimarte, te quiero decir que realmente no eres tú el que busca estos nobles propósitos. Es Tu Mente.

¿como así?

Nuestra mente es la que busca siempre un objetivo, un logro, un propósito y generalmente lo ubica en un tiempo futuro: mañana, en un mes, en un año, en -no sé cuánto tiempo-, etc.  Sin importar el ‘tamaño’ del objetivo, desde: “quiero un iPad” hasta: “Quiero un mundo transformado”, siempre es nuestra mente la que interviene.

Luego, motivados por la ilusión de alcanzar tales objetivos, nos ponemos a correr hacia ellos, esforzarnos, luchar, perseguirlos y diseñar estrategias con el fin de alcanzarlos, conquistarlos, llegar a la cima y lograr los resultados.

Cuando ello ocurre llega la satisfacción del objetivo realizado, la alegría de la meta cumplida, la euforia del triunfo y del éxito.

Y así se mueve la vida, es lo que hemos aprendido y lo que enseñamos a nuestros hijos.

Ahora bien:

¿Cuánto nos dura la alegría luego de alcanzar un objetivo?

¿Qué pasa cuando los resultados no se dan? ¿Qué sentimos?

¿Qué nos lleva a compartir nuestros logros con orgullo y a ocultar/disimular nuestros fracasos?

¿Qué opinamos de las personas que no tienen ‘metas en la vida’?

En definitiva:

¿Qué tan real es la satisfacción por el logro alcanzado?

 

Reflexionando sobre estos temas y con base en lo experimentado en mi propia vida, yo he llegado a la siguiente conclusión:

 

La profundidad de la vida sólo puede ser percibida -ahora-.

Y esa percepción no se acumula, se debe descubrir instante tras instante, por ello es ilusorio pensar que “la iluminación” es llegar a un estado (como si de lograr un título se tratase).

La verdadera realidad emerge cuando nuestra mente respetuosamente se hace a un lado y permite que nuestra consciencia entre en contacto con lo atemporal, con la eternidad, con la magia que impregna nuestro Ser a través de todos nuestros sentidos -ahora- y nos permite ver La Verdad en todo.

Mientras nuestro “Ser” busque “Llegar a Ser”, estaremos dentro del universo mental, el cual se mueve en una ilusoria continuidad de instantes que hemos denominado: TIEMPO.

Concluyo diciendo que:

La verdadera satisfacción no depende de ningún objetivo, meta o sueño, sólo se produce al sumergirnos completamente en este instante. Para todo lo demás existe “La Ley de Atracción”.

Hamster Wheel

       ¿Cuál es la “rueda de hámster” de tu vida?     ¿Qué tan preparado estás para salir?

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